Lo indicado en el título es posible en el museo del Prado de Madrid que ofrece una original exposición en la sala 83 del edificio Villanueva: La esencia de un cuadro. Una exposición olfativa.

Isabel Clara Eugenia (1566-1633), reina y gobernadora de los Países Bajos, y su marido, el archiduque Alberto de Austria,  poseían unos jardines en Bruselas que esta exhibición pictórica pretende evocar. El protagonista de la exposición es el cuadro El olfato, obra de Jan Brueghel el Viejo en colaboración con Rubens. Además también se podrán contemplar algunos objetos relacionados con el mundo del perfume como ambientadores o alambiques.

El interés sin embargo radica también en los perfumes que ha creado expresamente Gregorio Sola, perfumista senior de la casa Puig y académico de la Academia del Perfume, para la ocasión. Se trata de diez fragancias que guardan relación con elementos de la pintura y que se podrán disfrutar a través de unos difusores situados en la sala.

Podrá visitarse hasta el 3 de julio.

En el CaixaForum de Barcelona se puede visitar una exposición retrospectiva sobre el pintor belga René Magritte, La Máquina Magritte. En esta ocasión se han logrado reunir obras procedentes de colecciones particulares y museos de todo el mundo.y se ha organizado con la colaboración del Museo Thyssen-Bornemisza.

Magritte fue un pintor surrealista que creaba imágenes con significado ambiguo, con doble sentido. Pretendía mostrar el contraste entre las cosas y los signos en la vida cotidiana. Por ejemplo en su célebre cuadro en el que representa una pipa y debajo escribe: «Esto no es una pipa», porque realmente no lo era. Era su representación.

La exposición parte de la idea surgida en la colaboración que mantuvo en 1950 con algunos colegas. Con ellos, Magritte, escribió el prospecto La Manufacture de Poésie. Se tratada de un catálogo de productos inventados, imaginarios. La Máquina Universal para hacer cuadros era uno de ellos. La restrospectiva se podrá visitar hasta el 6 de junio.