Elena Martín: «Cuando estamos frente a un público exponemos todo lo que somos»


Para comenzar el curso en septiembre nos visita Elena Martín Calvo, actriz, comunicadora, humorista… Es la mitad del dúo Virtudes y autora de Disfruta en escena y olvida tus miedos.

¿Qué va a encontrarse el lector en Disfruta en escena y olvida tus miedos?

Un libro, para empezar, bastante particular. Me pareció que era necesario crear un formato diferente para que los lectores pudieran ver y oír mis palabras y, que, de esta forma, el mensaje les pudiera llegar con más nitidez y fuerza. Lo he llamado LILA, porque es un LIbro charLA. Dentro de esta imaginaria y loca charla escrita, os vais a encontrar anécdotas que me han ocurrido sobre un escenario, ejercicios para realizar y contenido didáctico. El espíritu del libro es compartir de una forma grata y amena mi experiencia y conocimientos sobre comunicación, para que las personas puedan disfrutar cuando hablan en público ante la situación que sea: una conferencia; una clase en vivo u online; defender a un cliente ante un jurado; en una oposición; entrevista de trabajo, etc.

¿Qué pone en tu DNI? ¿Profesora, actriz, humorista, escritora, coach…?

¡En los DNI ya no pone nada de profesión! Y me parece estupendo, porque eso puede ser circunstancial y no tiene por qué hablar de la persona. En el mío pone que soy hija de Celina y de Eugenio y que soy persona (eso no figura, pero lo digo yo) Lo que soy es persona y lo de actriz, profesora, escritora, etc., es una forma de estar, no se ser. Vamos, en mi «molesta» opinión.

¿Por qué nos da tanto miedo, y a mí el primero, hablar en público?

Porque, cuando estamos frente a un público, exponemos todo lo que somos: nuestros esquemas mentales, nuestras capacidades, nuestras inseguridades… Y sentir eso suele dar miedo porque, en general, estamos acostumbrados a mirar en negativo. Lo que no nos gusta de nosotros, lo que no nos apetece sentir, lo que rechazamos por parecernos ajeno o que debería serlo. Somos críticos implacables con nosotros mismos y tenemos la falsa sensación de que, para comunicar bien, tenemos que cumplir una extensa retahíla de requisitos: Tener una dicción, articulación (eso es lo que hace que se nos entienda) y proyección perfectas, un lenguaje verbal y no verbal de profesional, ser divertidos y ocurrentes, seguros de nosotros mismos y muchas cosas más. La realidad es que es público suele ser mucho más comprensivo que nosotros porque empatiza y lo único que quiere es comprendernos y tener una experiencia en la que pueda sentir la información. Para eso solo hace falta conectar con lo que somos, con lo que queremos trasmitir y con el púbico. Bueno, digo «solo» pero es más complejo de lo que parece. Es simple, la dificultad está en atreverse a hacerlo, en conocer una serie de recursos propios y externos y en practicar con constancia.

¿A la hora de enseñar a perder el miedo a la hora de comunicar, cuales son… tus Virtudes? (lo sé, es una pregunta muy mala).

Pues mira, ¡la primera vez que me la hacen! Creo que la gente se siente cómoda conmigo y me perciben como alguien cercano. Aunque sea a través de un libro o un curso online. También toda mi experiencia sobre los escenarios y medios de comunicación me ofrece la posibilidad de entender muy bien lo que alguien pueda sentir al hablar en público o al estar expuesto. Eso y mis conocimientos en inteligencia emocional y coaching educativo. Llevo muchos años impartiendo clases y lo hago por compartir información, pero sobre todo por ayudar, porque me gusta la gente y me resulta fácil conectar con los demás.

¿Cómo sabe uno que ha transmitido todo lo que debe transmitir? ¿Depende de él, de la audiencia?

De ambos. Es un flujo en ambas direcciones. Habitualmente, es la persona que comunica la que tiene mayores opciones de establecer esa conexión para que funcione, pero a veces hay impedimentos externos que lo dificultan. Imagínate que estás sobre un escenario y el público no te oye bien por un problema técnico y se pone a hablar. Ahí es difícil establecer esa transmisión, pero no imposible. Porque siempre se puede improvisar y, aunque no consigas transmitir el mensaje que querías, igual envías otro que es igual de interesante. En general, una persona se da cuenta de que está transmitiendo con eficacia cuando en ese momento siente fluidez y se siente en conexión consigo mismo (que eso, en contra de lo que podría parecer consiste en olvidarse del yo) y con el público.

¿En qué consiste la Dinámica Yuzu?

Es una técnica propia que suelo emplear para que los contenidos se integren con facilidad y rapidez. Consta de tres pasos. El primer paso es soltar, descargar. No podemos recibir si ya estamos llenos, sobre todo si se trata de emociones que nos desagradan. Después, viene el segundo paso, que es relajar. De esta forma evitamos tensionarnos ni añadir presión con los contenidos que estamos aprendiendo. Aflojamos dando un respiro a nuestra mente, campo emocional y cuerpo. El tercer paso es recargar para llenarte de energía y vitalidad y que toda la información se procese correctamente. ¿Por qué le he llamado Dinámica Yuzu? Dinámica porque hace referencia a la fuerza cuando produce movimiento. Y eso es lo que se consigue con este método. Y también podríamos decir que es movimiento que vamos a traducir en fuerza. Yuzu es un cítrico japonés apreciado por su aporte de vitaminas y nutrientes. Es fresco y vitalizador, como esta dinámica. En ocasiones utilizo técnicas prestadas de otras disciplinas y otras creadas por mí. Es importante el orden y en qué momento se incluyen dentro de la formación.

¿Crees que se transmite mejor usando el comodín de la risa?

Ya sabes que la risa tiene muchos y maravillosos beneficios. Libera endorfinas, oxigena nuestro cerebro y cuerpo, libera tensiones, y algo muy interesante, hace que la información llegue directa, ya que mediante el humor bajamos la guardia de los filtros mentales. Así que ya ves, es valiosísima. Pero, a mi juicio, creo que se sobrevalora el humor, así como el positivismo impostado. Hay momentos para todo y no todos tenemos el mismo estilo. Si tienes vis cómica, fantástico, si no, no pasa nada. Seguro que tienes valores maravillosos que transmitir. Conseguir que el público se ría no es fácil, bueno si dices: caca pedo culo pis, sí, pero que se ría depende no solo de lo que dices, sino de cómo lo dices. El tono, las pausas, el final de las frases, el ritmo…

Háblanos de tus próximos proyectos.

¿Cuánto tiempo y papel tenemos? ¡Siempre tengo muchos proyectos! Me interesan muchas cosas de la vida y hay muchas cosas que me gustaría hacer. Relacionado con este tema, con la comunicación, terminar otros tres cursos más. Tanto presenciales como online. También voy a empezar ya a escribir un monólogo junto a dos guionistas geniales: Amalio Rodríguez y Javier Pilar. Hay alguna actuación del dúo Virtudes a la vista, otro libro y seguir con las clases de comunicación y de Inteligencia Emocional. Eso a corto y medio plazo, así que con mucho movimiento. Muchas gracias por la entrevista y ¡hasta pronto!

Gracias a ti.